Análisis

¿Cómo mover a Panamá?

17/5/18 - 12:00 AM
...si la planificación, el diseño y la construcción se siguen realizando sin ser resilientes a amenazas y riesgos, es muy probable que el sector no pueda dar respuesta a impactos y tensiones crónicas que se presenten en el futuro.

  • Arturo Dominici Arosemena | [email protected] |                                             

Al igual que en muchos países de América Latina y el Caribe, el crecimiento urbano en Panamá ha sido excesivamente rápido, desordenado y poco planificado. El negocio inmobiliario en el país ha generado un intenso desarrollo urbano en el área metropolitana de Panamá (AMP), donde se estima que para 2035, vivirán 2.8 millones de personas. ¿Qué quiere decir esto? Que la configuración de la ciudad no permite que los panameños se muevan por la AMP de forma fácil, ordenada y segura. La malla vial (conjunto de vías donde transitan diariamente los vehículos) del AMP se caracteriza por tener una deficiente conectividad trasversal, lo que promueve la concentración de los viajes en los corredores longitudinales (sobre el eje este – oeste), esto unido a la falta de conectividad norte sur, genera vacíos de comunicación, sobrecostos, saturación vial y un incremento de las emisiones contaminantes por parte de los vehículos motorizados.

La mala conectividad entre las diferentes zonas de la ciudad obliga a sus ciudadanos a invertir cantidad de tiempo, hasta 78 minutos por viaje en traslados hacia sus centros de trabajo o estudio, reduciendo no solo su productividad, sino su calidad de vida.

También resulta importante mencionar que en América Latina y el Caribe, un 25% de las pérdidas por desastres naturales son asumidas por el sector transporte debido a que para la construcción de estas infraestructuras no se toma, debidamente, en cuenta factores de vulnerabilidad. Esto pone de manifiesto que si la planificación, el diseño y la construcción se siguen realizando sin ser resilientes a amenazas y riesgos, es muy probable que el sector no pueda dar respuesta a impactos y tensiones crónicas que se presenten en el futuro.

Para contrarrestar esta situación, los tomadores de decisiones y actores clave en la AMP deben entender que existe una relación directa entre la satisfacción de las necesidades básicas de los ciudadanos y el acceso a una comunicación y movilidad confiables. Por eso la importancia de diseñar políticas públicas inclusivas y resilientes que favorezcan e incentiven el uso del transporte público, como los desplazamientos no motorizados, y que coloquen al peatón como protagonista de las calles y de la ciudad.

Sobre esa línea, en los últimos años se han desarrollado proyectos específicos para mejorar la movilidad en la AMP. Ejemplo de ello es la implementación del sistema de metrobús y de la primera línea del metro. No obstante, es importante destacar el papel del Plan Integral de Movilidad Urbana Sustentable, estudio realizado con apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo, y que tiene como objetivo sentar las bases para desarrollar la política de transporte y movilidad urbana para la ciudad, con estrategias y planes de acción a corto, mediano y largo plazo.

Este plan se articula con los esfuerzos que se ha llevado a cabo con la Dirección de Planificación Urbana y su unidad de movilidad, los cuales se van a potenciar con la articulación de trabajo conjunto con la nueva Dirección de Resiliencia y el apoyo de la organización 100 Ciudades Resilientes para impulsar medidas concretas que mejoren la forma en que los panameños conviven y se mueven por la ciudad.

Director de Resiliencia. Alcaldía de Panamá.